La soledad es un pesar y melancolía que se sienten por la ausencia, muerte o pérdida de alguien o de algo. Pero ¿qué he perdido yo para sentirme así?...Talvez he perdido mi verdadero yo, mis sueños, mis más profundos y sinceros anhelos...
Creo que la soledad no la echan fuera ni la familia, ni los amigos, ni el huir de la difícil confrontación conmigo mismo cada día. Pero el estar solo me ha servido como un espacio para aprender de mí, darme cuenta de lo poco que me conozco aún.
Estoy pasando por un momento extraño en mi vida...Es la consecuencia que implica la indecisión. ¿Hasta cuándo se extenderá la sombra de este espacio vacío...de esta falta de luz?...No lo sé.
En ocasiones siento que el amor de otro ser humano podría ser esa luz, pero inmediamente caigo de nuevo a la realidad de saber que no será así. Otras veces pienso que la carrera que estoy estudiando puede saciar esa hambre despiadada insaciable sedienta de felicidad, pero rápidamente vuelvo a entender que esto tampoco sucederá.
Luz, felicidad, alegría, libertad...todas parecen mentira en mis pensamientos, pero la esperanza...esa aún no ha muerto. Esperanza de encontrar aquello que me demuestre que en esta vida hay algo más sublime que llegar a viejo habiendo alcanzado las metas propuestas en la juventud.
domingo, 22 de marzo de 2009
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