viernes, 7 de noviembre de 2008

Libertad

Un preso no es verdaderamente libre cuando lo hace por sus propios medios, fugándose de la cárcel...Por más que llegue a sentirse libre, realmente sigue siendo preso de sus actos...

Por otro lado, cuando el preso es liberado legalmente, por la persona con la autoridad para hacerlo, entonces este ahora sí es libre de verdad...

Algo similar es esta situación con la libertad espiritual que tantas personas andan buscando. Muchas intentan alcanzarla por sus propios medios (placer, éxito, fama por ejemplo) pero realmente, por más parecido que esto llegue a ser con la libertad, no es más que una ilusión...Pero cuando llega quién tiene la autoridad para liberar legalmente, entonces el ser humano sale de la cárcel...

La verdadera libertad no se trata de vivir intentando de alcanzarla, sino de permitirle a Jesús hacernos libres legalmente por medio del precio que pagó con su vida; él es la única persona con la autoridad para esto...

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