"El que no posee el don de maravillarse ni de entusiasmarse, más le valdría estar muerto, porque sus ojos están cerrados". Albert Einstein. Con esta frase, uno de los físicos muy relevantes en toda la historia, expresa su perspectiva acerca de nuestro entorno y la naturaleza. La importancia de este, y las consecuencias de su destrucción, un tema, en el cuál, debemos actuar hoy. Ésta época es de gran crisis, y, sobre todo, de decidir enmendar el daño hecho al medio que nos alimenta, proporciona de oxígeno y agua. El milagro conocido como “vida” viene de sus mismas raíces; es, en sí, la “materia prima”, de la cual nuestro cuerpo se conforma.
“Se entiende por medio ambiente o medioambiente al entorno que afecta y condiciona especialmente las circunstancias de vida de las personas o la sociedad en su conjunto.” [1] Partiendo de éste concepto, se puede establecer la base sobre la cual justificar la importancia del ambiente, pues, si es el “entorno que afecta y condiciona especialmente las circunstancias de vida de las personas o la sociedad” entonces, todo lo que se le haga al medio, influirá, para beneficio o daño nuestro.
“Uno de los impactos que el uso de combustibles fósiles ha producido sobre el medio ambiente terrestre ha sido el aumento de la concentración de dióxido de carbono (CO2) en la atmósfera. Lo significativo de este cambio es que puede provocar un aumento de la temperatura de la Tierra a través del proceso conocido como efecto invernadero”.[2] Este es, en mi opinión, el mayor problema en el ambiente de hoy, pues el calentamiento global influye directamente en la flora, fauna y la humanidad. Trayendo repercusiones fatales y convirtiendo éste maravilloso planeta en un lugar inhóspito para cualquier forma de vida. Ahora es posible detenerse, y cambiar el rumbo de nuestra vida, contribuyendo a salvar nuestro medio. Pues aún hay tiempo; no todo está perdido…
La naturaleza y el hombre tienen un fuerte lazo conector, de hecho, este es parte de ella. Y los problemas que provocamos en su funcionamiento, son resultado de ignorar esta firme relación. A mi parecer el humano, en el medio ambiente, es una parte importante, porque tiene la capacidad de razonar cuál es la mejor forma de aprovechar los recursos. Pero no debe olvidar esto: depende más él de su entorno, que viceversa.
Por eso, ha sido inevitable, ver a nuestro planeta como a una madre, la nuestra. Puedo hacer una analogía entre esta y su hijo, y la Tierra con respecto a la humanidad. Nos sostiene, proveyendo todo aquello que es en nosotros una condición sine qua non para subsistir. Lamentablemente, no todos en nuestra especie, hemos sido responsables al utilizarla.
“Cada vez más osos polares se mueren ahogados debido al deshielo del Ártico, según un estudio científico de un departamento gubernamental de EEUU que cita el diario The Wall Street Journal”.[3] Este párrafo me provoca tristeza y “un poco” de culpabilidad, pues yo puse mi grano de arena desperdiciando agua, electricidad, papel, y alimento, entre otros. Y, por ahora, pagan el precio de nuestro error los inocentes animales, los cuales forman parte del balance perfecto donde hemos intervenido, como un cirujano con una numerable variedad de herramientas, para desarrollar su labor, y por utilizarlas herradamente termina por cometer una irracionalidad. Al ser alterado el entorno de los animales, es producido inevitablemente un efecto de rebote hacia nosotros.
Ahora bien, sabemos de la existencia de las graves consecuencias en la flora y fauna, debido a este problema mundial. Y debo hablar de la extinción, debido a su relevancia, y el perjuicio directo provocado.
“Una estimación conservadora indica una pérdida de 3% a 9% de las especies del planeta para el año 2000. Si se mantiene el ritmo de extinción, el número actual de especies se habrá reducido a la mitad para el año 2050”. [4]
Es una afirmación incontrovertible. Hoy, afectamos seriamente el período de vida de las especies. Y, lamentablemente, mañana podría ser el desgraciado momento en que la muerte de estas especies, alcance la nuestra.
Según las fuentes en las cuales investigué, las actividades humanas son la causa principal de este tipo de problemas en el ambiente. Un ejemplo de cómo afecta el hombre a la naturaleza es el siguiente: “La desertificación es la degradación de las tierras causada principalmente por variaciones climáticas y actividades humanas tales como el cultivo y el pastoreo excesivo, la deforestación y la falta de riego”. [5]
Al leer la cita textual anterior, sería inevitable pasar por alto el efecto producido. El cual es equivalente a golpear un saco de boxeo, y luego recibir todo su peso estrellándose contra nosotros.
Pero también existen buenas noticias con respecto al tema. Aún hay esperanzas de salvar este mundo. Actualmente, se realizan esfuerzos por detener la destrucción de la capa de ozono. “Los países desarrollados han acordado a través de varios acuerdos prohibir la producción y venta de clorofluorocarbonos (CFCs) que agotan la capa de ozono, a más tardar en el año 2010”.[6] Al menos una parte de la sociedad ha entrado en razón, con respecto al tópico mencionado en este ensayo. Y, aunque fue prácticamente a la fuerza, hay posibilidades de mejorar la forma de manejar los recursos de nuestro entorno.
En el siglo XXI fungen una variedad de instituciones a favor de la tierra, el agua, las plantas y los animales. Incluso, organizaciones como Preserve Planet, instan a las personas a tener un estilo de vida que afecte para bien todo lo que le rodea. Dando, en su página de la red (Internet) consejos prácticos para ahorrar las riquezas normalmente utilizadas a diario.
Uno de los métodos a través de los cuáles millones de personas han recibido un mensaje a favor de la ecología, son los anuncios por televisión. Exponiendo este tópico desde una perspectiva realista e interesada por cambiar la mentalidad de la persona promedio. La cuál cree contar con una inopia de herramientas para ayudar al ambiente. Mas, de lo contrario, existen una serie de acciones en nuestro diario vivir, muy influyentes a la hora de ahorrar.
Por lo tanto, estoy totalmente a favor de este tipo de campañas. Porque, el efecto de rebote dado entre el humano y la naturaleza, puede influir para mal o para bien de todos.
Estoy satisfecho con la información que encontré, respaldando mi punto de vista en este ensayo. Es la irrefutable realidad que se vive en el siglo presente. Pero ¿basta con estar informados?, o ¿deberíamos, cada uno de nosotros, cambiar hábitos personales? ¿Realmente es irrelevante ignorar la premisa expuesta, que nos confronta a diario? Sea que confiemos en la existencia de un Dios creador de todo, o no; el futuro del tercer planeta desde el sol, depende de nuestras acciones. Es su decisión; tómela hoy…
Autor: Josué Martínez Vargas
[1] Concepto de medio ambiente. http://es.wikipedia.org/wiki/Ambiente
[2] Impacto del uso de los combustibles fósiles. http://www.monografias.com/trabajos15/medio-ambiente-venezuela/medio-ambiente-venezuela.shtml
[3] http://alt1040.com/2005/12/los-osos-polares-de-ahogan-en-el-artico/
[4] http://www.inbio.ac.cr/es/biod/estrategia/Paginas/diversidad03.html
[5] http://www.cinu.org.mx/ninos/html/onu_n5.htm
[6] http://www.cinu.org.mx/ninos/html/onu_n5.htm
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